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Los militares ucranianos están alucinando con los cazacarros italianos B1 Centauro: "El disparo más lejano que hicimos fue a 11 kilómetros"

Los militares ucranianos están alucinando con los cazacarros italianos B1 Centauro: "El disparo más lejano que hicimos fue a 11 kilómetros"

La guerra de Ucrania está convirtiendo armas pensadas para otro tipo de conflictos en sistemas completamente distintos sobre el terreno. Y uno de los ejemplos más llamativos es el del B1 Centauro, el vehículo blindado italiano de ruedas que los militares ucranianos están utilizando como si fuera una pieza de artillería de largo alcance.

Una tripulación de la 78.ª Brigada de Asalto Aéreo Independiente aseguró haber alcanzado un objetivo situado a más de 11 kilómetros de distancia con el cañón de 105 mm del vehículo. La cifra equivale a casi siete millas o más de 120 campos de fútbol en línea recta. El impacto, según explicaron en declaraciones difundidas por Army TV y mencionadas en Business Insider, se produjo sobre una vivienda donde se encontraban soldados rusos.

Un cazacarros de los años 90 convertido en "artillería"

El B1 Centauro no fue diseñado originalmente para este tipo de guerra. Italia lo desarrolló en los años noventa como un vehículo rápido de reconocimiento y destrucción de blindados enemigos. Tiene ruedas en lugar de cadenas, un blindaje relativamente ligero y un potente cañón de 105 mm compatible con munición OTAN.

Sobre el papel, debía moverse rápido, atacar y retirarse. Pero el frente ucraniano ha cambiado las reglas.

Ahora las tripulaciones evitan acercarse demasiado a la línea de combate porque el cielo está saturado de drones FPV, drones kamikaze y aparatos de reconocimiento capaces de localizar cualquier vehículo blindado en cuestión de minutos. Eso obliga a disparar desde mucha más distancia y desde posiciones ocultas.

“Actualmente, para atacar a otro tanque, primero hay que superar una enorme cantidad de drones FPV y drones Molniya”, explicó el comandante del vehículo, identificado con el indicativo 'Director'. Por eso el Centauro está siendo utilizado desde “posición cerrada”, es decir, disparando sin visión directa del objetivo, como si fuese una pieza de artillería autopropulsada.

"Le di justo al edificio"

El artillero ucraniano, identificado como Khilya, describió uno de los disparos más espectaculares realizados con el vehículo italiano. “El disparo más lejano que hice fue desde una posición cerrada. Fue a 11 kilómetros. A 11.100 metros le di a un edificio justo donde estaban sentados”, afirmó.

La distancia es enorme para un vehículo de este tipo. Los tanques tradicionales suelen combatir a distancias muy inferiores, normalmente de entre 2 y 4 kilómetros en combate directo. Alcanzar objetivos a más de 11 kilómetros exige cálculos balísticos, coordinación con drones de observación y correcciones constantes.

Aunque existen precedentes similares en Ucrania, siguen siendo disparos excepcionales. Uno de los casos más famosos ocurrió en 2022, cuando una tripulación de un T-64BV ucraniano afirmó haber destruido un tanque ruso a unos 10.600 metros.

No está diseñado para disparar así

Pese al entusiasmo de las tripulaciones, el uso del B1 Centauro como artillería tiene limitaciones importantes.

El principal problema es técnico. El vehículo puede elevar su cañón apenas unos 15 grados, mientras que un obús autopropulsado moderno suele elevarlo entre 60 y 70 grados. Esa diferencia cambia completamente la trayectoria del proyectil.

En otras palabras, el Centauro no fue construido para lanzar fuego indirecto de largo alcance de forma sistemática. Ucrania lo está adaptando porque necesita cualquier plataforma capaz de golpear desde lejos sin exponerse a los drones.

Eso también explica las modificaciones improvisadas que aparecen ya en los vehículos desplegados. Las imágenes difundidas por Ucrania muestran jaulas metálicas, redes y estructuras antidrones instaladas sobre el blindado, un añadido ya casi universal en ambos bandos de la guerra.

La guerra de drones está cambiando el papel de los tanques

El caso del B1 Centauro refleja uno de los grandes cambios de la guerra moderna: los blindados ya no dominan el campo de batalla como antes.

Los drones FPV baratos, capaces de atacar la parte superior de un tanque —su punto más débil—, están obligando a transformar completamente las tácticas tradicionales. Acercarse demasiado al frente puede significar quedar destruido en minutos.

Por eso Ucrania y Rusia están recurriendo cada vez más a tácticas indirectas: disparos desde posiciones ocultas, coordinación permanente con drones, blindajes improvisados y uso de tanques como si fueran artillería.

Paradójicamente, eso está dando una segunda vida a vehículos que parecían desfasados. El Centauro italiano, diseñado hace más de tres décadas para otra clase de guerra europea, se ha convertido ahora en una plataforma híbrida entre cazacarros y artillería móvil.

Italia los envió en 2023 y ahora son una rareza codiciada

Italia comenzó a transferir estos vehículos a Ucrania en 2023 como parte de la ayuda militar occidental. Durante mucho tiempo apenas aparecieron imágenes públicas de ellos, lo que llevó incluso a especular sobre su despliegue real.

No fue hasta finales de 2025 cuando empezaron a verse operando de forma visible con unidades ucranianas. Aunque no son numerosos, las tripulaciones parecen valorar especialmente tres características: movilidad rápida sobre carretera, precisión del cañón y capacidad para disparar y cambiar de posición antes de ser detectados. 

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