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La cadena de despropósitos que terminó en la muerte de Jesús de Miguel: "Sabíamos que más temprano que tarde pasaría algo así"

La cadena de despropósitos que terminó en la muerte de Jesús de Miguel: "Sabíamos que más temprano que tarde pasaría algo así"

El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel falleció ayer martes en la UCI del Hospital Universitario de Nuestra Señora de la Candelaria, donde había ingresado tras la escalofriante entrada que le hizo Jesús Onowo, portero del Andorra FC, en el centro del campo del Heliodoro Rodríguez López en la tarde del lunes. Su muerte ha conmocionado al mundo del fútbol y a la isla, que se ha volcado en apoyar a la familia y a sus compañeros mientras los ojos se posan ahora en los minutos posteriores al impacto. La no entrada de la ambulancia al campo, el atropellado traslado en la camilla, las maniobras para reanimarle de los sanitarios...

De Miguel fue retirado en una camilla de la Cruz Roja hacia una ambulancia que se encontraba en la calle de La Mutine, junto a los vestuarios, pero que no entró en el estadio. Fue trasladado al Hospital de La Candelaria, donde entró estable dentro de la gravedad. Avanzada la madrugada empeoró su estado neurológico y a las 8:00 horas se confirmó el fatal desenlace. La Policía Nacional ha abierto una investigación que está ya bajo supervisión judicial, pero la muerte del delantero ha abierto unas preguntas que van más allá de la responsabilidad deportiva y penal que pueda recaer sobre el portero del Andorra. La más evidente es: ¿qué decisiones se tomaron en los minutos posteriores al terrible choque?

Jesús de Miguel quedó inconsciente sobre el césped y sufrió una parada cardiorrespiratoria. Aunque los detalles no han trascendido, todo apunta a que sufrió commotio cordis, un evento de muerte súbita provocado por un impacto en el corazón. Logró recuperar el pulso gracias a las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) que le hicieron los equipos sanitarios ya en el interior de la ambulancia.

La retransmisión del partido no enfocó en ningún momento al lugar donde De Miguel era atendido. Se centró en las caras desencajada de los jugadores, que lloraban y rezaban. En la grada, los 13.907 espectadores también eran conscientes desde el primer momento de la gravedad de lo ocurrido. La tardanza a la hora de evacuar al jugador también encendió las alarmas en el hospital que esperaba la su llegada. Tras ingresar en la UCI, los facultativos analizaron los vídeos e imágenes grabadas por los aficionados que se publicaron a lo largo de la noche en redes sociales. Fue entonces cuando las preguntas se multiplicaron en los pasillos de la conocida como La Residencia: «¿Por qué no le cogieron una vía, ni le pusieron colchón de vacío o usaron camilla cuchara?»; «¿Por que entró en fibrilación y no pusieron el DESA (desfibrilador externo semiautomático)»; ¿Se trató como un trauma o como una parada? Porque nunca se moviliza a una persona en un estado de total inestabilidad con compromiso vital», se cuestionaban los médicos.

Pasó igual en distintos puntos de España. «Me llamó la atención que no entrara una UVI móvil hasta el centro del campo. Hay que saber qué ocurrió. Siendo un traumatismo esternal y costal pudo incluso producir una rotura cardíaca, difícil de levantar. Da rabia no tener las medidas al 100%», señala un directivo sanitario de alto nivel. «Si se confirma que un tío ha estado 20 minutos en FV (fibrilación ventricular) en un estadio sin asistir ni desfibrilar, también hay que llegar hasta el final. No es de recibo que vuelva a ocurrir», escribía Felipe Díez del Hoyo, cardiólogo intervencionista Hospital 12 Octubre Madrid.

Entrada de la ambulancia por San Sebastián

Más dudas. El estadio Heliodoro Rodríguez López cumplió 100 años en 2025. Pertenece al Cabildo de Tenerife desde 1972 y el CD Tenerife lo utiliza desde entonces mediante un acuerdo de uso. Su modernización lleva años en discusión. Su protocolo de seguridad tiene establecido que los futbolistas sean evacuados en camilla hasta la ambulancia que espera en la calle La Mutine, bajo la grada de Tribuna, cerca de los vestuarios. No obstante, la ambulancia puede acceder al césped por la grada de San Sebastián, la única que conecta la calle de forma directa con el terreno de juego. Por ahí acceden, por ejemplo, los Reyes Magos cuando visitan el estadio el 5 de enero. El protocolo determina que el vehículo de emergencia sólo puede acceder al césped cuando los médicos decretan «un protocolo de inmovilización absoluta del paciente», cosa que no se produjo.

Otro aspecto a desentrañar. Cruz Roja está presente en los partidos que disputa el CD Tenerife en el Heliodoro desde hace más 70 años. Se encargan de las labores preventivas y sanitarias, tanto para jugadores como para espectadores. Tras el percance, se ha puesto el foco en cómo tuvieron que ser jugadores del Tenerife y del Andorra los que ayudaran a llevar la camilla al lugar donde yacía el jugador y, posteriormente, hicieran lo propio al sacarlo del campo, siendo Gomis, jugador del Tenerife, el que capitaneaba el traslado.

«Hay muchas deficiencias que van más allá de la forma física de muchos de los integrantes de Cruz Roja. Sabías que tarde o temprano iba a pasar una desgracia así. Muchos no tienen título ni la formación necesaria», explica un ex técnico de Cruz Roja que trabajó para ellos en el Heliodoro durante cerca de dos años. «En los botiquines no sabías ni lo que tenías. Muchas veces había material caducado o estaban precintados, no te dejaban abrirlo y no sabías ni lo que había. Atendí una hipoglucemia: pedí a un supuesto sanitario un glucómetro y me dio un pulsioxímetro. Algunos nos llevábamos nuestro botiquín», relata. Lo dejó por lo vivido en acontecimientos como el concierto de Ed Sheeran en junio de 2024 o el partido de la selección española en noviembre de ese mismo año. «Esos días se apuntaron para el preventivo mucha gente de Cruz Roja que no tenía titulación o se la estaba sacando. No tenían ni idea de cómo actuar. Había hasta gente que no estaba en la Cruz Roja, como un socorrista de playa», denuncia esta fuente.

El doctor Guillermo Burillo, profesor titular de Medicina de la Universidad de La Laguna y secretario científico de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) en Canarias, siguió el partido por televisión y admite de lo complicado de lo ocurrido. «Mi primera impresión es que se había sido una lesión medular cervical, hasta que luego he visto en las imágenes que era un golpe en el tórax, a la altura del esternón».

Referente nacional en el manejo de pacientes de Urgencias, afirma que ha sido «desafortunadísimo» lo sucedido, al tratarse de un hecho sin precedentes en el fútbol español pero que sí se ha solventado en el fútbol americano, donde el jugador Damar Hamlin, de los Buffalo Bills, sobrevivió en 2023 a un commotio cordis tras administrársele un RCP en el Paul Brown Stadium. «El orden en un traumatismo es el del ABC: vía aérea, ventilación y circulación. Pero normalmente es más un traumatismo que una parada cardíaca. No se sale con un desfibrilador a atender a un jugador; normalmente se piensa más en una patología traumática. Es rarísimo que pase. Tiene que ser un golpe fortísimo. Desgraciadamente será la autopsia la que diga lo que pasó y la secuencia sólo la saben las personas que lo atendieron», concluye Burillo.


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