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Jesús de Miguel, el último de la trágica lista de 11 futbolistas fallecidos en España

Jesús de Miguel, el último de la trágica lista de 11 futbolistas fallecidos en España

Apenas había pasado un año desde que el fútbol español lloraba la pérdida de un jugador a causa de un choque durante un encuentro. Raúl Ramírez, portero del Club Deportivo Colindres, perdía la vida en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla el 29 de septiembre de 2025 tras chocarse con un jugador del CD Revilla. La categoría de aquel encuentro, Tercera Federación, había provocado que el mundo no viera, como sí ocurrió en el incidente entre Jesús de Miguel, delantero del Tenerife, y Jesús Owono, portero del Andorra, el terrible impacto en directo.

"Algo muy grave ha pasado", decían los comentaristas de la radio cuando Jesús de Miguel yacía en el suelo tras el choque sin poder moverse a causa de la pérdida de conocimiento. El futbolista madrileño ha fallecido menos de 24 horas después del brutal choque. Ramírez aguantó unas horas más hasta que su cuerpo, como el de De Miguel, no pudo sobreponerse a la parada cardiorespiratoria.

Es el fútbol un deporte de contacto y muy exigente para el cuerpo. La combinación de ambos factores desemboca en accidentes producidos o bien con compañeros o bien por llevar al organismo al límite. En esta última tipología no es infrecuente descubrir problemas de salud que emergen durante el juego. En total, son 62 los jugadores que han fallecido a nivel mundial, 11 de ellos en España, a causa de un incidente en el campo.

El sevillista Pedro Berruezo, en 1973, fue el primer jugador español muerto en un terreno de juego. Ocurrió en Pasarón, estadio del Pontevedra, lugar en el que se desvaneció en pleno partido y la causa con la que se certificó su muerte fue un colapso cardíaco, aunque hay algunas fuentes hablaron en su momento de que pudo concurrir un infarto cerebral, ya que no era el primer desvanecimiento que sufría.

El equipo y las circunstancias son terriblemente familiares para los aficionados del club de Nervión. Nadie en este siglo olvidará la muerte de Antonio Puerta, otro gran futbolista que también había sufrido varios desvanecimientos en el terreno de juego hasta que no pudo reponerse de uno que le llegó en un encuentro el que su equipo se enfrentaba al Getafe. Salió por su propio pie, momento en el que pronunció las terribles palabras: "Son los putos mareos de siempre, no pasa nada". Sin embargo, el jugador sufrió otro desvanecimiento en el vestuario del que no se recobraría.

El otro jugador español que falleció a causa de un choque fortuito fue el guardameta José Antonio Gallardo. El jugador del Málaga, en un partido de Segunda División frente al Celta del año 1987, sufrió un choque con el delantero brasileño Baltazar. El portero se recuperó en un primer momento, pero 17 días después entró en coma, estado del que no podría salir y fallecería una semana después.

Por desgracia, la causa más habitual de muerte para un futbolista en el terreno de juego suelen ser problemas con su propio organismo. Además del caso de Puerta y Berruezo, otros seis jugadores españoles han fallecido por complicaciones derivadas de la exigencia del deporte en el césped.

Hasta la pérdida de Ramírez, el año pasado, había pasado España una década sin lamentar ningún incidente de este estilo. Fue el futbolista veterano Ángel Arenales el último en hacerlo en 2015. El peor año había sido 2008, fatídico, ya que lo hicieron dos jugadores: Francisco Javier Herrezuelo y José Manuel Soto. Los otros fallecidos han sido Pascual Bernat (Catadau de Primera Categoría Regional valenciana) en 1984, Ricardo Ferreiro (Gomesende de la Tercera División) en 1993 y Francisco Manuel Sánchez Parra (UD San José de la Rinconada de Regional Preferente andaluza) en 2004.

Aunque no está en esta lista, conviene recordar el caso de Dani Jarque, fallecido en el hotel de concentración de su equipo. Ese nombre quedará para siempre en la imagen de la celebración del primer Mundial conseguido por la selección española y en el gol que marcó su íntimo amigo Andrés Iniesta.

Otros casos mediáticos

Fuera de nuestra fronteras, otros caso muy mediático fue el del húngaro Miklós Fehér, que falleció tras sufrir una parada cardiorrespiratoria en un encuentro entre el Benfica, dirigido por José Antonio Camacho, que presenció con horror lo ocurrido, y el Vitoria de Guimaraes en 2024.

Otro que habría que mencionar, aunque afortunadamente tuvo un final feliz fue el del futbolista danés, Christian Eriksen. El jugador sufrió una parada cardiorrespiratoria en el encuentro de la Eurocopa entre su selección y Finlandia en 2021, pero el equipo médico pudo recuperarle y, de hecho, ha vuelto a practicar su deporte a nivel profesional. No obstante, el jugador sufrió otro desmayo este verano pese a tener implantado un desfibrilador, de la que pudo salir otra vez indemne.


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