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Entrevista con Javier Aparicio, activista de la flotilla: "Hay más de 35 compañeras con fracturas, se produjeron abusos sexuales y violaciones con objetos punzantes"

Entrevista con Javier Aparicio, activista de la flotilla: "Hay más de 35 compañeras con fracturas, se produjeron abusos sexuales y violaciones con objetos punzantes"

En el último mes, el activista Javier Aparicio ha sido secuestrado por Israel hasta en dos ocasiones. La primera, a comienzos de mayo, cuando el Ejército israelí asaltó en aguas internacionales, muy cerca de Grecia, a un primer grupo de barcos de la flotilla que pretendía romper el bloqueo marítimo de Gaza. La segunda, hace apenas unos días, una detención ilegal que ha recibido mayor atención internacional a tenor de la brutalidad con la que Israel trató a los activistas. Aparicio atiende a El HuffPost desde Madrid, donde aterrizó el sábado por la tarde procedente de Estambul. En principio, mañana regresará a su casa, en Castejón de Sos, en pleno Valle del Benasque, donde tratará de "procesar todo lo vivido" y seguir "poniendo la energía donde haga falta", como por ejemplo en el convoy terrestre de la Global Sumud Flotilla, detenido en Libia. Durante la charla, Aparicio atestigua las torturas a las que Israel sometió a los activistas de la flotilla, que incluyen costillas rotas o agresiones sexuales, tal y como denuncian desde la organización.

Durante el primer secuestro la violencia fue también grande. A algunos activistas nos llevaron con Saif [Abukeshek] y ahí hubo bastante violencia, a mí incluso me rompieron la nariz. La mayor brutalidad llegó cuando nos desembarcaron en Creta, porque muchos no queríamos dejar el barco si no venía Saif con nosotros. Ese modelo de violencia se repitió estos días, pero quizás ahora de una forma más identificada. Si en el primer secuestro pillamos bastantes, en el segundo pillamos todos. Quizás la diferencia radicó más en el operativo que desplegaron en las cárceles flotantes en las que nos trasladaron.

Nos torturaron. Estos días he visto que se habla de que se nos golpeó, pero lo adecuado es hablar de torturas. La tortura no solo tiene como objetivo conseguir información, sino también amedrentar, intentar disuadir en este caso a los movimientos de solidaridad con Palestina. No se puede hablar solo de violencia. Hay más de 35 compañeras con fracturas, se produjeron abusos sexuales, violaciones con objetos punzantes... Y todo esto es peor con los palestinos, a quienes violan constantemente con barras metálicas, perros... Además, hicieron uso de una violencia que no deja tanta marca. Por ejemplo, en todos los procedimientos portuarios nos hacían unas llaves para inmovilizarnos que tocaban algunos nervios que hacen que te retuerzas de dolor... Es una violencia no tan visible, como el someternos a calor extremo o a frío extremo, a la ausencia de acceso a agua... Todo es intencional. Si lo piensas, las fracturas de costillas son notables, pero tampoco se ven como una nariz rota o un ojo amoratado. En Israel siempre tienen cuidado con que lo que hacen no se vea mucho, tienen una obsesión por la imagen que trasladan al mundo. El vídeo del ministro Itamar Ben-Gvir fue un desliz, una fisura en su aparato de comunicación. Yo me alegro de que haya generado indignación, pero lo que se vio es una parte ínfima de lo que nos hicieron.

Sí, pero es que si es por imágenes no estaban faltos de incentivos visuales solo con todo lo que ha ocurrido y ocurre durante el bloqueo y el asedio de Gaza. Las flotillas justamente hablan de parar el genocidio... Ahora de repente se llevan las manos a la cabeza y está bien, pero es frustrante que tengan que pegar a europeos para que miren lo que pasa. Pero bueno, al final también vamos a eso, a poner el cuerpo para que se vea.

Fue una jarra de agua fría encontrarse con ese nivel de violencia tan parecida a la violencia israelí. Yo con el momento en concreto de la rodilla de un Ertzaintza sobre el cuello de un compañero me estremecí. Fue espeluznante porque es lo mismo que nos hacían los israelís en la prisión flotante para pegarnos palizas. Las imágenes hablan por sí solas. Independientemente de lo que produjera eso, todo se podía haber resuelto de otra manera. Al menos es revelador, ha servido para señalar claramente la relación clara y documentada de las fuerzas policiales vascas con Israel. Han firmado contratos de 1,6 millones con empresas de formación policial y marcial israelíes, con empresas de antiguos soldados que prueban sus procedimientos con los palestinos para luego exportarlos. Lo vimos con George Floyd, con los sistemas de represión de los aborígenes en Australia, ahora en Ecuador... Por eso es importante el embargo de armas, pero este no solo debe consistir en dejar de comprar o vender armas, sino también en dejar de comprar industria militar en forma de entrenamientos, de vigilancia... Lo del control de fronteras y el salvamento marítimo también es revelador de estas relaciones. Antiguamente, se hacían llamadas de socorro y venían barcos de salvamento. Ahora, esa obligación de socorro se ha tergiversado tanto, se ha torcido la ley para que la vigilancia sea aérea, con drones fabricados casualmente en Israel. Un dron no puede salvar a nadie. Hay que cortar todo este intercambio, esta normalización de relaciones con Israel. En el Estado español se llenan la boca con lo de los dos Estados y el fin de la violencia, pero no se dan cuenta de que Palestina ya no tiene ninguna autonomía, Israel lo ocupa todo. Es ofensivo hablar de dos Estados y no reconocer la disyuntiva actual del pueblo palestino.

Sí... Es que hay quien dice que somos solo unos hippies que vamos a recibir palos, y no. Somos profesionales y tenemos un equipo legal con abogados de más de 70 países. Anteriores flotillas han iniciado ya algunas acciones legales y nuestros abogados están ya estudiando qué hacer. En este caso no sabemos todavía muy bien cómo haremos con los barcos, porque antes Israel se los llevaba, pero esta vez los han dejado varados en el Mediterráneo. También iniciaremos acciones contra Grecia y Chipre porque por mucho que nos secuestraran en aguas internacionales, estas están divididas en zonas de salvamento. Y los Gobiernos griego y chipriota han omitido el salvamento. Tenemos documentadas las llamadas de mayday y cómo las ignoraron. Y eso ya no es solo complicidad, es cooperación activa en los secuestros.

Sí, seguiremos haciendo todo lo posible, buscando fórmulas y vías para enfrentarnos al régimen israelí. No podemos esperar. Lo importante es que todo el mundo pueda organizarse y movilizarse en apoyo a Palestina. Cosas como el boicot, por ejemplo, funcionan muy bien si están organizados. En Malasia, por ejemplo, han cerrado algunos McDonald’s o Starbucks porque la gente se ha organizado en acciones de desinversión completa. Ahora nuestra atención está también en las compañeras del convoy terrestre detenido en Libia. Hemos perdido el contacto con nueve compañeras y estamos pendientes de las negociaciones. Yo, en mi caso, que estoy en el equipo de comunicación internacional de la Global Sumud Flotilla, ha sido llegar y seguir trabajando.

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