Hace diez años se produjo el Brexit, Rafa Nadal deslumbró en Río, Donald Trump ganó sus primeras elecciones y, en clave atlética, Saúl Ñíguez (Elche, 1994) metió uno de los goles más míticos para el imaginario rojiblanco. "Lo recuerdo todo, hasta las sensación que tuve", cuenta a EL MUNDO desde Brasil y rememora ese amague sobre Thiago, el uno-dos a Xabi Alonso y Bernat y la bicicleta sobre Alaba hasta el disparo que batió a Neuer. "Se juntó todo para que ese gol fuese para el recuerdo", apunta el centrocampista.
- ¿De toda su carrera se queda con ése?
- Para nada, siempre lo digo, para mí no es de los mejores. Tengo dos o tres con los que me siento más identificado. Pero el favorito, por todo lo que significa, es el de un España-Croacia en Elche (en 2018). Estaba muy nervioso porque quería demostrar a toda mi gente que se podía sentir orgulloso del ilicitano que estaba en el campo. Metí un gol, jugué bien y Luis Enrique me cambió en los últimos minutos y me dijo: "Pareces un torero".
- Aquel se lo hace a un Bayern que parecía imbatible.
- El partido que más he sufrido en mi vida fue la vuelta contra ellos. Especialmente la primera parte, es el peor momento de mi carrera. Recuperabas el balón y estabas a 80 metros de la portería. Pero la mentalidad de ese equipo era poder con todo y aguantar todo. Una pena luego llegar a la final y no poder ganarla.
- Si lo compara con el de hoy, ¿cuál sería mejor?
- Yo veo más potente aquel. Vidal, Alonso, Lewandowski, Müller...
- El actual tiene al Balón de Oro, ¿cree que fue justo el premio?
- Creo que es justo. Ha hecho una temporada espectacular, 73 goles y 8 asistencias, en el Mundial estuvo bien. Ha sido un año muy completo y para mi es justo ganador.
- El Atlético siempre se crece ante estos retos como el Bayern.
- Veo un punto a favor del Atlético. Vienen en una dinámica muy positiva, cada vez se encuentran más cómodos y los fichajes van entendiendo la idea del Cholo. Creo que el Bayern, por desgracia, con lo que le ha ocurrido a su entrenador, le puede llevar a cierta inestabilidad, pero siguen teniendo a jugadores arriba muy desequilibrantes que además ponen su trabajo al servicio del equipo. Es un equipo muy completo.
- La idea que menciona del Cholo no es la misma que vivió usted.
- También tiene jugadores diferentes. Se tiene que adaptar al estilo de jugador que tenga y ese cambio no es fácil porque genera dudas y no se tiene tiempo, porque en el fútbol no lo hay si no hay resultados y se vuelve a lo que se siente seguros. Al final juegan un poco más híbrido, te hacen daño de muchas maneras y antes sólo había una manera de entrar, ser sólido en defensa y hacer magia arriba. Pero lo bueno es que tiene los mismos valores que son los que transmiten Koke, Oblak...
- ¿Cree que el de 2016 ganaría al actual?
- Creo que sí. El prime de Oblak, Koke y Griezmann, muchos líderes en el campo como Filipe, Godín, Giménez, Savic... teníamos un equipazo y sobre todo la mentalidad ganadora de ganar duelos, competir, saber sufrir. El de ahora nos dominaría pero me doy un voto de confianza y apuesto por el de 2016
- Echa de menos el Atleti.
- Mucho, pero intento seguirlo desde aquí y cuando voy a Madrid, voy al campo o visito a mis compañeros.
- Tiene 31 años, aún puede volver.
- Hay momentos y momentos y el Atlético está en otro. A todo el mundo le gustaría representar al club de su vida y si en algún momento me necesitan para cualquier cosa, yo estaría disponible.
- ¿Qué tal la vida en Brasil?
- Muy bien. Tenía información de Filipe que era un club muy bueno, también la afición, pero cuando vienes a un país americano a los europeos nos choca un poco, pero la decisión ha sido correcta. Mi mujer está contenta, no hemos tenido ningún problema de seguridad. Uno busca perseguir títulos y competir al máximo nivel y la decisión creo que fue buena. La calidad de vida es muy buena.
- El club es increíble.
- Es un club gigante. Instalaciones tipo top en Europa. Juegas en Maracaná que es una leyenda. La liga tiene una calidad muy alta, aunque tácticamente no es como la española, por eso se van a Inglaterra o a la Serie A. No entienden el juego como los españoles.
- La afición, locura, ¿no?
- Flamengo es el mayor equipo de América y quizás del mundo. Antes de la final de la Libertadores nos recibieron 100.000 personas. En la celebración había medio millón de personas en cualquier calle. A nivel afición es una barbaridad mucho mayor de cualquier lugar en el que yo había estado.
- Y familiar y deportivamente, ¿cómo está?
- Mi hijo ya está bien, tuvo una operación que se complicó pero ya pasó. Yo llevando la temporada diferente, porque nunca había estado tanto tiempo fuera. Por lesiones y expulsiones tuve que jugar con el equipo cuando no estaba bien. Y ahora quiero pensar que está todo olvidado y todo bien.
- Seguro que Giménez le traería al Dépor.
- En Sevilla estuve muy feliz, pero ya buscaba otra cosa. Quería probar otra experiencia. Después intentare ir a buscar otra más a otro país para aprender inglés y seguir creciendo de manera diferente no sólo como futbolista sino también como persona. Es salir de tu zona de confort y adaptarte a otro país, cultura, compañeros, filosofía, totalmente diferente. Después de jugar muchos años en laliga y probar la experiencia de la Premier quería probar otra vez eso. Pese a que la Premier es muy bonita por desgracia el clima no es bueno y familiarmente decidí Río que es maravilloso. A nivel familiar se iban a adaptar mejor que otras opciones. A Flamengo he venido perdiendo dinero y años de contrato.
Todo por el fútbol
- Nadie puede poner en duda su compromiso, estuvo a punto de perder un riñón en el Atlético.
- Es que el fútbol es mi vida. Ahora tengo una familia y ha pasado a un segundo plano, pero en ese momento era todo. Había trabajado muchísimo para estar en el primer equipo y me sale un problema en el riñón. Estoy orinando sangre pero puedo jugar. Y luego cuando uno piensa que lo ha superado todo me dicen que el órgano no está funcionando. Las opciones eran volver a poner un catéter o quitar el riñón. Y en aquel momento para estar el mismo tiempo de baja prefería quitármelo. Hasta que en pretemporada el Mono Burgos me contó su experiencia con un sólo riñón, que estuvo a punto de irse, y me hizo recapacitar que la vida estaba por delante del fútbol.
- Ahora, ¿está feliz?
- Sí, hubiese sido una cagada muy gorda, irreversible de haber tomado esa decisión, pero cuando uno es un niño hace esas cosas. Afortunadamente estaba bien rodeado, con un cuerpo técnico que me quería no sólo como futbolista sino como persona. Me hicieron recapacitar que gracias a eso mi salud está bien. Si lo llego a hacer con 19/20 años hoy estaría jodido.