Acababa de bajarse del tren tras una visita oficial a Kiev para conmemorar con sus autoridades el Día de Ucrania. Apenas unas horas antes, había tenido que resguardarse porque las sirenas antiaéreas anunciaban nuevos ataques rusos, y ya van casi cinco años de guerra. Todo muy tranquilo e inspirador. Sin embargo, al abrir su bandeja de entrada de Instagram, el debate en su red no giraba en torno a la seguridad europea ni a la geopolítica, no: un cirujano plástico le escribía para ofrecerle amablemente sus servicios y "arreglar esa pequeña mancha en tu nariz".
La protagonista del episodio es Mette Frederiksen, la primera ministra de Dinamarca y una de las figuras clave en el tablero europeo actual, que no ha dudado en frenar en seco al sanitario con una respuesta que se ha hecho viral al instante. "Oh, no. Estoy feliz con mi cuerpo. ¡Realmente no necesito que un cirujano plástico masculino tenga una opinión sobre él!", contestó la mandataria socialdemócrata.
"Dientes feos, pelo fino y bótox"
Frederiksen, de 48 años y al frente del Gobierno danés desde 2019, aprovechó la coyuntura para compartir la captura de la conversación y reflexionar abiertamente sobre el escrutinio físico constante al que se ven sometidas las mujeres en la esfera pública, infinitamente superior al de los hombres.
"He perdido la cuenta de cuántos mensajes he recibido a lo largo de los años sobre mi apariencia", confesó en su perfil, enumerando comentarios habituales sobre que tiene "dientes feos, pelo fino, una verruga en la nariz" o los supuestamente "bienintencionados" consejos recomendándole inyectarse bótox en su rostro.
La jefa de Gobierno subrayó en su publicación que se siente "perfectamente bien" con su cuerpo, "tal como es cuando eres una mujer que se acerca a los 50". Además, lanzó una petición directa a sus seguidores y conciudadanos: "Si me vais a escribir (y sois más que bienvenidos a hacerlo), espero que uséis vuestro tiempo para hablar de algo más significativo. No sobre mi nariz". Ucrania, por ejemplo.
Una líder acostumbrada a las presiones
El contraste de ideas no ha pasado desapercibido en la prensa internacional, desde portales asiáticos como Kyunghyang Shinmun hasta análisis de política comunitaria en EUobserver. Mientras la prensa internacional describe a menudo a Frederiksen destacando su firmeza diplomática -habiendo plantado cara a las presiones geopolíticas sobre Groenlandia por parte de los Estados Unidos de Donald Trump y liderando la entrega de cazas F-16 al Gobierno ucraniano-, en las redes sociales la conversación sigue encallada en el body-shaming.
Frederiksen no ha entrado al trapo a nuevas alusiones, porque hay de todo en su hilo, de aplausos mayoritarios a su respuesta a algún que otro despistado que aún insiste en la idea del doctor. Prefirió cerrar su mensaje con un alegato a favor de la autoaceptación y la diversidad física: "Hoy envío un pensamiento especialmente cariñoso a todos los que tenéis que lidiar con las perfectas imperfecciones con las que todos caminamos cada día".