Lilou Lluis e Iris Tió no pudieron romper el maleficio que parece perseguir a la natación artística española en los Europeos de París y debieron conformarse el sábado con la medalla de plata en la final del dúo libre. Si apenas un par de horas antes Dennis González y la propia Iris Tió se vieron relegados a la segunda posición en la final del dúo mixto libre por tan sólo dos décimas de punto, en la final femenina fueron seis décimas las que apartaron a la pareja española del primer puesto.
Una medalla de oro a la que apuntaban con fuerza Lluis y Tió, vigentes campeonas del mundo, tras cerrar el viernes la ronda preliminar en primera posición por delante de Grecia y de Rusia. Posición de privilegio que las no pudieron defender en la final tras ver como los jueces calificaron con una nota de 315,6442 unidades, siete décimas de punto menos que en la preliminar, su rutina 'Esencia de la feminidad'.
De nada les valió a Lluis y Tió mejorar ligerísimamente su puntuación en la impresión artística, ante el subidón de las griegas Anna Maria y Eirini Marina Alexandri, que mejoraron en casi cuatro puntos su nota de la fase previa.
'La historia de dos hermanas vampiras'
Y es que a las hermanas Alexandri no puede haberles sentado mejor el regreso a su país natal tras haber competido los últimos 11 años, con enorme éxito, bajo bandera austríaca. Si el viernes se proclamaron campeonas en la final del dúo técnico, este sábado las helenas volvieron a subir a los más alto del podio con una sublime interpretación de la rutina 'La historia de dos hermanas vampiras'.
Una ejercicio en el que las Alexandri no sólo demostraron su maestría técnica, como atestiguaron sus 175,9565 puntos de la ejecución, sino también su capacidad para emocionar, como reflejaron las 140,3750 unidades por la interpretación artística. La mezcla perfecta para un total de 316,3315 puntos, seis décimas por encima de las españolas -0,6873-.
Diferencia escasa, pero suficiente ante un equipo español, que como ya quedó claro en la final del dúo mixto, deberá elevar el grado de dificultad de sus rutinas para alcanzar el oro.
Y es que el peligro no sólo viene de las griegas, sino también de Rusia, que regresa en estos Europeos, aunque aún bajo bandera neutral, a una cita en la que no participaba desde 2021 tras las sanciones por la invasión de Ucrania. De la mano de Maiia Doroshko y Aleksandra Shmidt, deslumbrantes con su velocidad y ejecución, se colgó el bronce con una puntuación de 310,4407 unidades.
El mal sabor de boca se inició horas antes para España, cuando Dennis González e Iris Tió no pudieron superar a los británicos Isabelle Thorpe y Ranjuo Tomblin en la final del dúo mixto.
Una medalla de plata sólo atribuible al menor grado de dificultad de su ejercicio, que partió con una nota de 43,100 puntos, 11 unidades menos que sus rivales, autores de la rutina más compleja -54,7750- de todos los participantes. Circunstancia que obligaba a González y Tió, oro en los Europeos de Funchal de 2025, a brillar como nunca en la faceta artística para poder compensar el menor grado de complejidad de su actuación.
Pero pese a que los nadadores españoles volvieron a cautivar a los jueces y espectadores, como atestiguaron los 162,9500 puntos que lograron en impresión artística con su emocionante interpretación del Babe I'm gonna leave you de Led Zeppelin, no lograron evitar la derrota.