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Así es 'El pastelero', el superagente del ciclismo que ha logrado un contrato galáctico para Benjamín Noval

Así es 'El pastelero', el superagente del ciclismo que ha logrado un contrato galáctico para Benjamín Noval

El pastelero agita su agenda y el mercado se conmueve. El mánager más influyente del ciclismo se formó en una confitería de Andorno Micca, un pueblo del Piamonte, en la provincia de Biella. Giuseppe Acquadro (59 años), el agente que aprieta a las escuadras más poderosas, comenzó trabajando en el negocio de repostería que su familia regentaba cuando él, con 18 años, colgó la bicicleta porque asumió que no tenía condiciones para competir.

«Durante 15 años me dediqué a la distribución de productos y a la redacción de contratos para tiendas y supermarket. Todo eso cambió cuando, a comienzos de la década de los 2000, un corredor me propuso que le representara. A partir de ese momento me metí en el mundillo de ciclismo y, piano piano, hasta ahora», explica el piamontés, que, 23 años después, dispone de un cartel espléndido, en el que figuran 60 corredores, 45 de ellos en el World Tour, la élite de la competición. En la lista aparecen Benjamín Noval, Richard Carapaz, Egan Bernal, Alex Aranburu, Pablo Castrillo, Nairo Quintana, los hermanos Izagirre, Luis Felipe Martínez, Iván Sosa, Michal Kwiatkowski, Clement Champoussin, Alberto Bettiol o Mikel Beloki. También llevó a Rigoberto Urán o José Rujano. El mercado sudamericano fue su rampa de lanzamiento.

Desde hace 13 años, Acquadro vive en el centro de Mónaco. A veces coincide con Tadej Pogacar, que reside a las afueras del Principado. Divorciado, tiene dos hijas, una trabaja en el sector de la moda y otra es especialista en idiomas. En Italia sólo está dos meses al año. «En este trabajo siempre estás pegado al teléfono. Antes iba a bastantes carreras, ahora acudo a menos, pero a las grandes, como el Tour, suelo asistir», afirma en conversación telefónica desde Montecarlo, después de cerrar los flecos del supercontrato del que todos hablan en este final de temporada. Acquadro ha mantenido contacto permanente con el Ineos para sellar el destino del júnior Benjamín Noval, la nueva perla del ciclismo español. El asturiano (18 años), después de proclamarse doble campeón del mundo en Montreal, ha renegociado el preacuerdo que alcanzó con el equipo británico en 2025 y que tenía una duración hasta 2029. Tras conquistar sendas medallas de oro en ruta y en contrarreloj, Acquadro replanteó las condiciones, con una ampliación hasta 2031 y un aumento del salario. Noval se convertirá en el neoprofesional mejor pagado del mundo, con un cantidad superior al millón de euros.

Acquadro asegura que Noval tiene lo que merece. «Benjamín presenta números impresionantes sobre rendimiento. Tiene un gran motor y madera de campeón, pero también es humilde, sabe que debe trabajar mucho, sobre todo en su primera campaña como profesional. Creo que en dos o tres temporadas ya nos mostrará su gran potencial. Ademas de sus condiciones, Benjamín tiene la fortuna de contar con una gran familia que le apoya y que conoce muy bien el mundillo del ciclismo», sostiene.

El mercado se mueve y todos ganan. El agente italiano percibe una comisión del 6% de los contratos firmados. En las últimas semanas ha negociado el traspaso de Richard Carapaz al conjunto NSN. El ecuatoriano es un filón. Tras ganar el Giro de Italia, en 2019, dejó el Movistar por incorporarse al Ineos. En el grupo británico multiplicó por 10 sus ingresos: pasó de ganar a 100.000 euros a un millón. En 2023 se marchó al EF Education y la próxima temporada correrá en el equipo patrocinado por Andrés Iniesta.

«Para triunfar se necesitan talento y contactos. Yo trabajo con media docena de colaboradores en varios países que hacen un trabajo de scouting», afirma Acquadro, que habla inglés, italiano, español y francés. Sus principales operaciones las ha realizado con el Ineos y con el Movistar. El equipo de Telefónica, tras la marcha de Carapaz, rompió relaciones con el italiano, pero ahora el trato es cordial.

Mino Raiola

El pastelero, ex ciclista aficionado y seguidor de baloncesto, es un apasionado del biatlón. Hace más de cuatro años se planteó representar a futbolistas de primer nivel y para ello mantuvo conversaciones con el agente Mino Raiola, fallecido en 2022. «Mi idea era llevar a sólo dos o tres jugadores, pero la muerte de Mino lo aplazó todo», señala.

Giuseppe Acquadro es un representante hecho a sí mismo: «Me gustan los temas relacionados con las leyes, pero no estudié Derecho. Conozco la mecánica de los contratos, porque cuando trabajé en el negocio familiar me dediqué a redactarlos». El italiano, ademas de negociar los sueldos de los ciclistas se ocupa de cerrar acuerdos comerciales y del asesoramiento fiscal y jurídico. En la representación de ciclistas comparte liderazgo con su compatriota Alex Carera, que lleva el asesoramiento, entre otros, de Tadej Pogacar (líder en el ránking de ganancias, con cerca de 13 millones, incluidos salario, patrocinios y primas), Isaac del Toro, Jasper Philipsen, Biniam Girmay, Antonio Tiberi y Giulio Ciccone.

El piamontés no esconde que es una pieza clave en las trastienda del ciclismo actual, pero no cree que los agentes atesoren un poder similar o superior a los directores y mánagers de los equipos: «Los agentes y los directores tenemos trabajos distintos, pero complementarios. Cada uno tiene que estar en su sitio. Creo que nosotros nos encontramos más cerca de los corredores, conocemos sus necesidades y les ayudamos a mejorar. Lo importante es que directores y agentes se respeten mutuamente, que no cambien lo pactado. Nosotros no decidimos el calendario del ciclista, pero sí podemos colaborar explicando cuáles son sus preferencias». Palabra de superagente.


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