Deportes

Andrea Fuentes: "Tió te hipnotiza en el agua y es distinta: prefiere leer un libro y mirar por la ventana a estar con las redes"

Andrea Fuentes: "Tió te hipnotiza en el agua y es distinta: prefiere leer un libro y mirar por la ventana a estar con las redes"

Andrea Fuentes (Valls, 1983) esperará un día más en París para procesar todo lo vivido. La seleccionadora española ha conseguido, nada más y nada menos, que ocho medallas en el Campeonato de Europa de París con el equipo de natación artística: un oro, cinco platas y dos bronces. Pero la catalana ha conseguido mucho más. Ha sabido reconvertir, innovar, sorprender y, sobre todo, emocionar con cada una de las rutinas que ha preparado. La revolución de Andrea Fuentes está aquí y parece que con más fuerza que nunca. La seleccionadora atiende a EL MUNDO en conversación telefónica para contar todos los detalles de este Europeo, que sitúa a España, se puede decir bien claro, como una de las grandes potencias de la natación artística.

¿Qué sensación tiene ahora mismo después de todo?
Tengo sensaciones dispares. Por un lado, estoy muy orgullosa del equipo porque han nadado súper bien. Nos hemos acercado más que nunca a Rusia, pero me queda la espina de ganarles en equipo. Debería estar súper satisfecha, pero hay algo en mí que... no sé. Tengo hambre. Pero lo bueno es que ahora nosotros somos los depredadores y ellos, la presa.
Defina en una frase el Europeo.
Podría estar tirando cohetes, pero quiero más.
¿Qué es lo que más le ha sorprendido estos días del equipo?
Que se han unido mucho más de cómo había empezado la temporada. Han madurado mucho y han sabido estar a la altura de las expectativas. Porque una cosa es entrenar bien y otra competir. Este año ha habido muchas piedras en el camino, pero las hemos sacado todas. Estoy muy orgullosa de todos.
¿Lo que ha mostrado en París es lo que quería desde el principio?
Sí. Sabía que íbamos bajos de dificultad, pero lo hemos hecho adrede. Es una estrategia para que el rival se relaje. Pero, sobre todo, quería demostrar que, aparte de la dificultad, existen otras cosas. Es como el lema olímpico: más alto, más fuerte, más rápido. No he hecho más apnea porque, sinceramente, quiero esperar a que tengamos más datos científicos antes de someter a nuestros deportistas a estas burradas.
¿Qué hace diferente a Iris Tió?
Su educación. Viene de una familia de músicos muy culta. Tiene una visión muy diferente al resto. No se pasa horas mirando redes sociales; prefiere leer un libro y mirar por la ventana. En el agua simplemente te hipnotiza. El otro día, cuando empezó a sonar su música en el entrenamiento, todo el mundo paró de hacer sus cosas y se quedó mirandola. Incluso los rivales. Hipnótica.
¿Qué opina de la polémica sobre el plagio de Rusia a España?
Habrán ganado un oro, pero han perdido la dignidad. Han perdido el liderazgo y eso nos beneficia. Es algo muy cutre. China nunca lo hubiera hecho. Prefiero perder el oro que la vergüenza de esa manera. Cruzaron una línea para su beneficio, no tuvieron en cuenta las horas que hemos empleado en esa idea.
¿Cuándo se dieron cuenta?
Por la noche vimos que habían aumentado la dificultad cinco puntos y pensé: «solo puede haber sido de esa manera». Y al día siguiente lo confirmamos. Todo el mundo nos dice que abramos un expediente en el departamento de integridad, pero creo que ya no va a cambiar nada y que se han cavado su propia tumba. Es un honor que Rusia nos ceda eliderazgo. No quiero perder más horas en esto. Prefiero inventirlas en pensar cómo ganarles el año que viene.
¿Dónde está puesta ahora su mirada: en Los Ángeles 2028 o en el Mundial?
En el Mundial del año que viene, porque si quedamos entre las tres primeras nos clasificamos para los Juegos Olímpicos. El rival más cercano es Japón y hemos visto a tres personas de su staff en las gradas. Han venido al Europeo a estudiarnos. Me ha encantado verla de lejos y pensar: «Mira lo que quieras, porque yo ya no miro atrás, miro para arriba». Ahora quiero descansar y mirar al horizonte hasta que se me encienda la bombilla.

Puede que te hayas perdido