La decisión de Óscar Puente de abandonar su cargo como ministro de Transportes tras el accidente ferroviario en la provincia de Toledo, eleva a tres el número de miembros socialistas de los gobiernos de Pedro Sánchez que han dimitido desde 2018, tras Màxim Huerta y Carmen Montón.
El resto de salidas de ministros socialistas de sus gabinetes se ha debido a remodelaciones generales o puntuales que ha llevado a cabo Sánchez, algunas motivadas por el hecho de que quienes abandonaron sus carteras asumieron responsabilidades en organismos internacionales o concurrieron a elecciones en varias comunidades.
Ese último fue el motivo por el que hubo otra dimisión, pero en este caso del ala de Unidas Podemos en el primer gobierno de coalición, la de quien era vicepresidente segundo Pablo Iglesias, para ser cabeza de lista de su formación en las elecciones a la Comunidad de Madrid en 2021. También otro ministro del cupo de Unidas Podemos, Manuel Castells, que estaba al frente de Universidades, presentó su dimisión en diciembre de 2021 por motivos de salud.
Màxim Huerta dimitió como ministro de Cultura y Deportes tras conocerse que había sido sancionado por Hacienda por dejar de pagar 218.000 euros en 2006, 2007 y 2008 al tributar a través de una sociedad, una conducta que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid calificó de “voluntaria y culpable”. Presentó su dimisión el 13 de junio de 2018, apenas una semana después de ser nombrado.
Por su parte, Carmen Montón dimitió como ministra de Sanidad el 11 de septiembre de 2018 después de publicar elDiario.es una noticia sobre las irregularidades en el máster que cursó en la Universidad Rey Juan Carlos. La universidad informó de cambios en sus notas y anunció una revisión de su expediente; Montón sostuvo que no había cometido ninguna irregularidad y explicó que renunciaba para que la situación no influyera en el Gobierno.