Distinto tono, distintas palabras y mismos acuerdos. La reunión extraordinaria de ministros del Interior de los socios de la Unión Europea ha concluido con esta carta de presentación. Una en la que la conclusión final no ha constituido un tirón de orejas o críticas al Gobierno de España en el marco de la crisis migratoria vivida en Ceuta con el cruce ilegal de unas 60.000 personas desde Marruecos.
En esta ocasión, los distintos ministros han mostrado y transmitido su "firme solidaridad" a España tras el episodio de avalancha migratoria que también se traduce en cerca de un centenar de migrantes fallecidos en la travesía que separa el espigón marroquí de la playa de El Tarajal.
No se ha quedado ahí y, como simultáneamente ha transmitido el ministro español del ramo, Fernando Grande-Marlaska, en dicha reunión también se ha alabado "la rápida y eficaz actuación de las autoridades españolas ante la situación".
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