El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado este lunes que si gobierna después de las próximas elecciones generales aprobará “una ley nacional de concebidos no nacidos” como la que ha promovido en Madrid Isabel Díaz Ayuso. El objetivo: “que el concebido no nacido tenga repercusión desde el punto de vista económico y social”. Feijóo ha obviado cualquier detalle concreto de la medida y se ha limitado a una mera enunciación.
“Cuando una mujer está esperando un hijo, entiendo que eso ya tiene que tener reflejo en las ayudas, en las subvenciones del sector público”, ha apuntado Feijóo una entrevista en Antena 3. “Lo hice en el año 2011 en Galicia”, ha explicado, “y la presidenta de la Comunidad de Madrid lo ha reiterado y ampliado en la Asamblea de Madrid”. Después ha concluido: “Si tengo responsabilidad de gobierno, haré una ley nacional para que el concebido y no nacido tenga repercusión desde el punto de vista económico y social en la mujer, en la familia que lo está esperando”.
La Asamblea de Madrid aprobó la semana pasada una ley del concebido no nacido, que reconoce al embrión como un miembro de la unidad familiar. “Al concebido se le tendrá por nacido, siempre que la unidad familiar o alguno de sus miembros, mediante la aplicación de esta asimilación, obtengan un mayor beneficio”, ha explicado el Gobierno de Ayuso. Además, añaden, a no ser que se aplique lo contrario en algunas regulaciones de procedimientos concretos, para esta asimilación como parte de la unidad no se pedirá “una semana mínima de gestación”.
Tal y como ha explicado Feijóo, Galicia ya cuenta con una legislación similar. También en la Comunidad Valenciana se hizo una bajo la presidencia de Francisco Camps.
En el caso de Galicia, según datos de 2019, las autoridades apenas reconocieron 400 nasciturus desde 2011. Además, si finalmente esos embriones no nacen, los beneficios asociados “pierden su validez”. En la Comunitat, el Gobierno progresista de Ximo Puig derogó la norma, que sirvió de paraguas para dar subvenciones a asociaciones antiabortistas al considerar que suponía “una tutorización de las decisiones de las mujeres”.
La norma en Madrid salió con el voto favorable del PP, que tiene mayoría absoluta, y de Vox, que anunció su intención de instaurar su “prioridad nacional” en el desarrollo de la norma.
La diferencia con las normas vigentes, como la gallega que hizo Feijóo, es que no hace una excepción entre familias numerosas o no: “Una vez se acredite el embarazo, las mujeres podrán solicitar ayudas y beneficios fiscales”.
“Absolutamente orgulloso” de Moreno
El líder del PP también se ha mostrado “absolutamente orgulloso” del pacto alcanzado por Juan Manuel Moreno para gobernar en coalición con Vox en Andalucía.
Feijóo ha justificado el pacto de Moreno con la ultraderecha porque “la política es la gestión de la realidad, no la gestión imaginaria o la gestión que a ti te gustaría”. Y esa “realidad”, ha apuntado, es que “el 55% de los andaluces han votado al PP y a Vox”.
“El resultado es excepcional”, ha asegurado Feijóo, pese a que Moreno perdió la mayoría absoluta en un solo mandato. “¿Qué es lo que ha hecho Juanma Moreno?”, se ha preguntado. “Lo que haría cualquier político responsable, darle estabilidad a su Gobierno y darle estabilidad a la Junta de Andalucía”, se ha respondido el líder del PP.
“Es un ejercicio de responsabilidad”, ha espetado Feijóo, quien ha negado que Moreno hubiera prometido en campaña que no iba a gobernar con Vox ni asumir la “prioridad nacional” que Santiago Abascal ha impuesto a los barones del PP en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
“Con todos los respetos, creo que eso no lo ha dicho Juanma Moreno”, ha defendido Feijóo, aunque el presidente andaluz sí despreció la “prioridad nacional”.
Feijóo también ha justificado su ausencia de la toma de posesión de Moreno este mismo fin de semana. Un acto al que acudieron, por ejemplo, el expresidente Mariano Rajoy o la que fuera su 'número dos', Soraya Sáenz de Santamaría. Moreno fue secretario de Estado de Sanidad durante esos gobiernos, y firmó los duros recortes en el servicio público que impuso el PP.
El líder del PP ha asegurado que no fue a la toma de posesión de Moreno porque no ha ido a ninguna de las anteriores de este ciclo electoral, “quizás porque la primera tocaba un día de semana y no podía ir”, ha explicado. Así, Feijóo no fue a la de María Guardiola en Extremadura por un supuesto problema de agenda. “Tampoco he ido a la de Aragón ni a la de Castilla y León”, ha explicado.
Feijóo se ha ausentado de las cuatro tomas de posesión de sus presidentes autonómicos que significan el regreso de Vox a los gobiernos de la mano del PP y la ruptura de su promesa de hace apenas un año de gobernar en solitario.